Pecios del Mar Rojo: El Giannis D

El Ghiannis D es uno de los barcos más espectaculares del Mar Rojo tanto por su tamaño como por su estado de conservación y su peculiar inclinación. Es uno de los pecios más fotogénicos y su escasa profundidad hace que su buceo sea una experiencia increíble para buceadores de todos los niveles siendo uno de los pecios más populares del mar Rojo.

 

El Pecio del Giannis D

El Pecio del Giannis D

 

 La historia del Ghiannis D:

El Ghiannis D es un carguero de origen japonés, botado en 1969 con el nombre “Shoyo Maru”, de 99 metros de eslora y 16 de manga, con dos bodegas en la proa y parte central. El barco navegó con el nombre original hasta 1975, año en que fue vendido y renombrado como “Markos D”. Increíblemente, este nombre aún puede leerse entre los restos del casco, y algunos siguen refiriéndose a este pecio el Markos D. En 1980 el barco fue vendido nuevamente a la compañía griega Dumarc del Pireo que le dio el nombre definitivo de Ghiannis y colocó su característica D en la chimenea.

En abril de 1983, el Ghiannis D se encontraba cargando madera de pino en el puerto croata de Rijecka. Su destino era el puerto Saudi de Jeddah. Era una preciosa mañana de primavera cuando el capitán ordenó soltar amarras y ordenó a su piloto que se internara en el mar Adriático rumbo sur hacia el mar Mediterráneo. El viaje a través del Adriático transcurrió sin problemas a manos del oficial de derrota, atravesando el Mediterráneo y llegando sin novedad a Port Said, donde el capitán se hizo cargo nuevamente de la embarcación. Como en cualquier otro país, las autoridades egipcias exigen un numero de papeles y comprobaciones antes de dejar pasar cualquier navío por sus puertos, sin embargo, con los recuerdos de la guerra de los seis días aún coleando en la mente de los egipcios, las comprobaciones e inspecciones en Suez fueron exhaustivas, más aún cuando la Yugoslavia de los años 80 era el mayor mercado negro de armas de Europa.

 

El Giannis D antes del accidente

El Giannis D antes del accidente

 

Al final, las autoridades egipcias, tras un día de trámites, dieron su conformidad y el Ghiannis D pudo seguir su camino hacia el canal de Suez. Le esperaba cruzar la lengua de agua con más tráfico fluvial del mundo y uno de los mares que más ponen a prueba la pericia de los marinos. Tanto la bahía de Suez como el mar Rojo están plagados de bajíos de arena y arrecifes de coral que ponen a prueba la capacidad de los capitanes más expertos, y donde el mínimo descuido provoca importantes roturas en el casco de las embarcaciones. El capitán del Ghiannis D conocía estas aguas y sus peligros, y no confió en ninguno de sus oficiales para llevar el barco en su derrota hacia el Sur. Nada más atravesar la última compuerta del canal, tomó el mando y se aseguró que todo el mundo hubiera entendido sus órdenes y que la posición del barco fuese la correcta mientras se abría paso hacia el estrecho de Gubal. A medida que avanzaba, viendo aparecer a babor la costa del Sinai y alejándose cada vez mas de la costa continental egipcia el capitán se iba relajando sabiendo que lo peor ya había pasado. Una vez enfilado ya el estrecho y pensando en que sólo tenía 800 km de navegación despejada hacia Jeddah, el capitán cedió el mando al oficial de derrota y se fue a su camarote a descansar.

 

Arrecife Abu Nuhas

En el arrecife de Sha’ab Abu Nuhas, uno de los más traicioneros, se han hundido varios barcos, entre ellos el Ghiannis D y el Carnatic.

 

Sha’ab abu Nuhas es una llanura de coral que se extiende en la zona en la que se juntan las aguas del golfo de Suez y del Mar Rojo, con sus formaciones coralinas más septentrionales en el límite del estrecho de Gubal. Es un arrecife muy difícil de distinguir en la lejanía debido a su profundidad y ha sido causante de numerosos accidentes de navegación. Abu Nuhas siempre ha sido el último obstáculo para todos los barcos provenientes de Suez antes de llegar a las aguas abiertas del Mar Rojo. El 19 de abril de 1983 el Ghiannis D embistió con las maquinas a toda potencia contra el lado noroeste del arrecife de Abu Nuhas, empotrando allí su proa y quedando embarrancado. El capitán pudo sentir desde su camarote como el impacto contra el coral desgarraba los costados de su barco condenándolo sin remedio.

El informe de la Lloyd’s, la compañía aseguradora, fue: “Londres, 21 de abril. Información recibida y datada el 20 Abril, Barco Mv Ghiannis D, bandera griega, procedente de Rijecka, con cargamento de madera de conífera aserrada hacia los puertos de Jeddah y Hodeiba, embarrancó la pasada noche en Sha’ab Abu Nuhas. Posición estimada latitud 27.35 Norte, longitud 33.57 Este. La tripulación fué rescatada por un transporte egipcio que les trasladó a una plataforma petrolífera cercana, siendo posteriormente trasladados a Ras Thug en helicóptero sin que haya que lamentar daños personales. Sin embargo, a instancias del los armadores y en función del contrato de seguro, el barco ha sido declarado como perdido sin remedio”. El barco, empotrado en el arrecife, fue cediendo poco a poco y tardó seis semanas en hundirse.

 

El Ghiannis D: la inmersión.

 

La inmersión es sumamente sencilla ya que el pecio se encuentra a escasa profundidad, empezando la bajada por su mástil a unos escasos 3 metros. La zona mas fotogénica es aquella que se encuentra mas entera, la popa, la cual conserva su estructura prácticamente intacta. Merece la pena alejarse unos 20 metros mas allá de la popa para poder captar la mole del barco en su inmensidad. La cantidad de vida es variable, y la corriente escasa.

Es frecuente encontrar entre los restos del cuerpo del barco peces cocodrilo perfectamente camuflados. La proa y el cuerpo del barco se encuentran muy deteriorados y esparcidos entre la popa y la pared del arrecife, siendo difícilmente identificables y no tienen mucho interés. Respecto al interior, puede hacerse una pequeña penetración a la sala de maquinas a la que se accede por una apertura por el lado de babor. Es necesaria iluminación y tener cuidado de no levantar sedimento, aunque no entraña ninguna dificultad, encontrándose la salida muy accesible en la zona ventral del pecio.

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Ojo al salir en la penetración ya que el ángulo en el que se encuentra el barco hace que te habitues a una vista en su interior y cuando salgas la sensación es que “el mundo” no está en la posición que debería, lo que a algunos buceadores les provoca sensación de mareo hasta que se acostumbran…

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4 comentarios en «Pecios del Mar Rojo: El Giannis D»

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