Buceo en cabo Cope: inmersión en “La holandesa” y “la cueva de la virgen”

 

Esta semana volvemos a Cabo Cope para describir la segunda de las inmersiones que tienen lugar en la zona, cerca de Calabardina, en las cercanías de Aguilas, y que toman como punto de partida la llamada “Piedra de la Holandesa”.

cabo cope

Cabo Cope y situación de “la holandesa”

 

Si en la inmersión anterior, que puedes consultar aquí, visitabamos los pecios que quedan mas cercanos a la costa en dos rutas distintas, en esta inmersión haremos lo mismo: Dos rutas distintas. La primera, saldremos de la Holandesa, visitando el pecio del Fontanet y el Miguel y Teresa para volver de nuevo hacia la piedra bordeandola y subir de nuevo hacia la la supercifie atravesando la cueva de la virgen. En la ruta alternativa, en vez de dar la vuelta hacia la piedra, seguiremos con la ruta de los pecios hacia el Hermanos Serrano, terminando la inmersión en los alrededores del Mindanao. Vamos a ello.

 

Bucear en Cabo Cope: La Inmersión en “la holandesa”, y “la cueva de la virgen”

 

Como ya hicimos en la inmersión anterior, descendemos por el cabo hasta la piedra de la holandesa, llamada así por una buceadora de esta nacionalidad que vivia en Calabardina y que quiso reposar para siempre en este magnífico lugar. Comenzamos en la zona del “ancla del almirantazgo” en los ocho metros para bajar inmediatamente por el lado de la plataforma hasta llegar a una cota de 15 metros aproximadamente donde nos encontramos con un fondo mixto de arena y posidonia. Seguimos rodeando la piedra dejandola a nuestra derecha hasta encontrarnos un gran ancla de unos dos metros de alto posada sobre la arena a nuestra izquierda. A esa misma altura, a nuestra derecha, nos encontramos con la “cueva de la holandesa” a una 17 metros de cota, donde reposan los restos que dan nombre a la plataforma y comienza la ruta de los pecios a este lado de la piedra.

Nos alejamos de la piedra de la holandesa siguiendo el cabo por la arena hasta encontrar el primero de los pecios, “el Fontanet”. El pecio esta muy deteriorado y es poco más que un apilamiento de madera y rocas, pero además de la gran cantidad de vida que encontramos en la zona, entre los restos encontramos gran cantidad de morenas y congrios de gran tamaño entre las oquedades que  forman los restos del barco. En este momento, y a 24 metros debemos tomar una de las dos  alternativas. Seguir con los pecios y hacer la arada en la boya del último pecio, el “Mindanao”, o bien  seguir hacia el “Miguel y Teresa”, pesquero de madera en bastante buen estado y que se encuentra en las inmediaciones, y darnos la vuelta hacia la piedra de la Holandesa, bien por donde hemos venido o bien rodeándola hacia la cueva de la virgen y terminando la inmersión encima de la plataforma, junto a las anclas.

 

Pecio Miguel y Teresa

Pecio Miguel y Teresa

 

En caso de seguir hacia el Mindanao, nuestra primera parada es el “Hermanos Serrano”, pesquero de madera de unos 27 metros de eslora apoyado por su banda de estribor sobre un fondo de arena a 27 metros, y que se conserva bastante entero, encontrando en sus inmediaciones abundante vida, corvinas, meros, dentones, e incluso pequeñas rayas que suelen enterrarse en la arena en las inmediaciones del pecio, a su abrigo.

En el “Mindanao” terminamos nuestra inmersión, en la cota de 30 metros de profundidad. Si nuestra intención desde un inicio es seguir esta ruta, lo ideal es comenzarla aquí y terminar en la cueva de la virgen y la piedra de la holandesa, las zonas menos profundas. El pecio, construido en maderas exoticas y nobles, se mantiene en muy buen estado y es uno de los más bellos de la zona. Su interior, relleno de piedras a modo de lastre, está plagado de morenas, y a cobijo del barco encontramos gran cantidad de vida, así como pequeñas gorgonias.

 

Mindanao

Mindanao

 

Ojo aquí con el aire restante y el tiempo para deco, ya que en este punto llevaremos ya mínimo 30 minutos de inmersión  y estamos en una cota de 30 metros. En el caboq ue une el barco con la boya de superficie, podremos hacer la parada de seguridad y la pequeña deco si hubiera lugar, viendo pasar bandadas de peces a nuestro alrededor y por el azul.

Difruta de esta inmersión en una de las zonas más llenas de vídea del levante español, y si te ha gustado, como siempre, no dudes en distribuirla y compartirla.

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