Bucear en Cabo Cope: La inmersión en “los Pecios”

La zona de Cabo Cope, pegado a Calabardina, pedanía de Águilas, es conocido por albergar una especie de parque de atracciones subacuático para buceadores. La Comunidad Autónoma de Murcia, mas permisiva que otras en el tema de hundimiento controlado de buques para la creación de arrecife artificial que propicien en turismo de submarinistas y el repoblamiento acelerado de la fauna, ha propiciado que los buceadores podamos disfrutar de esta especie de parque de atracciones para buzos que es cabo Cope donde podemos encontrar más de una veintena de barcos, pequeños pesqueros y lanchas de entre 20 y 40 metros de eslora,  hundidos en la zona y unidos entre sí por sogas para facilitar el recorrido a los buceadores, con boyas de fondeo preparadas a lo largo de los recorridos para facilitar la labor de los centros y poder disponer de varios trayectos distintos, dado que debido a su profundidad, entre 20 y 40 metros todos, no es posible verlos de una tacada sino en varias inmersiones.

 

cabo cope

Cabo Cope y situación de “la holandesa”

 

La inmersión de hoy, “Los pecios” vamos a ocuparnos de los pecios menos profundos, los que pueden verse comenzando la inmersión de espaldas al Cabo Cope, y siguendo la linea de pecios que se extiende desde la “piedra de la holandesa” hacia nuestra derecha, direccion Calabardina.

 

Buceo en Murcia: La inmersión en” los pecios de Cabo Cope”

 

Lo primero que sorprende al tirarse al agua desde la embarcación es la cantidad de vida que podemos apreciar en la zona. Ya desde los primeros metros  puedes encontrar bancos de obladas y sargos que merodean cerca de tí, reaccionando a tus movimientos, pero sin huir, sin duda  acostumbrados a la presencia de buceadores en la zona.

Bajamos por el cabo comenzando la inmersión en la “piedra de la holandesa”, una gran plataforma de roca a 7 metros de profundidad, llamada así porque en ella reposan las cenizas de una mujer holandesa que vivió en Calabardina y que quiso reposar aquí para siempre. Nada más bajar por el cabo observamos dos grandes anclas sobre la plataforma: una que reposa sobre la superficie de tamaño cosiderable, llamada “ancla del almirantazgo”, y otra apoyada sobre la roca. En los alrededores de este segundo ancla, la roca es un espectáculo, pudiendo encontrar en sus grietas morenas, rascacios y multitud de nudibranquios envueltos en nuebes de castañuelas y alevines.

 

Ancla del Admirantazgo

Ancla del Admirantazgo

 

Dejamos el ancla apoyada en la roca nuestra izquierda y continuamos pasando sobre una grieta, la salida de la cueva de la virgen, la cual sobrevolaremos hasta encontrar el final de la piedra de la holandesa, descendiendo  por ella hasta llegar al fondo de arena situado en una cota de 15 metros, por donde continuaremos descendiendo por una sueve pendiente siguendo con la pared de la piedra a nuestra izquierda durante unos 30 metros hasta encontrar el cabo que inicia el recorrido de los pecios.

Siguiendo la soga nos encotramos la cola de una avioneta cessna sobre el lecho de arena, procedente de un accidente de hace unos años que ocurrió por la zona. La dejamos a nuestra derecha y continuamos por la soga hasta encontrar los restos del primer pecio, el “Ana María”, a día de hoy apenas un amasijo de maderas y rocas sobre el fondo arenoso pero que alberga gran cantidad de congrios y morenas, una de ellas famosa por su considerable tamaño.

Pecio Ana Maria

Pecio Ana Maria o roquero de las morenas

En la zona del “Ana María” encontramos dos nuevos pecios que podemos visitar a nuestra izquierda; el “Nuevo Cano”, uno de los pecios mas bonitos, aunque muy deteriorado ya, en torno a los 28 metros de cota, y el “Hermanos Pajel”, en unos 25 metros de profundidad, mucho más reciente, ya que fué hundido hace apenas 4 años, por lo que aún se conserva en muy buen estado, siendo accesible el interior de su patronera. Si hemos optado por mantener esta vía, tras visitar estos dós pecios posiblemente sea hora de emprender el regreso hacia el puento de amarre, ya que la cota a la que estamos no permite demasiado tiempo de fondo sin entrar en deco, por lo que hemos de ir siempre extremando el cuidado y pendientes del ordenador.

 

Pecio Hermanos Pajel

Pecio Hermanos Pajel

 

La vuelta podemos hacer siguiendo el mismo camino, y atravesando la cueva de la virgen, un tunel formado en la roca, con unos azulejos a nuestra izquierda en la entrada con la efigie de la Virgen del Carmen. El tunel no es muy profundo, unos 6 u 8 metros,  y se vislumbra en todo momento entrada y salida, por lo que no es necesario foco, pero si quereis entreteneros dentro del mismo curioseando, no sobra. No dejeis de deteneros tampoco en las dos ventanas que se abren a vustra izquierda donde decenas de catalufas de un vivo color rojo permanecen inmóviles posando para la foto en un espectacular contraluz.

Ojo al subir por el sifón donde termina el tunel, puesto que la subida es vertical y nos lleva hasta los 7 metros de profundidad, por lo que antes hemos de cerciorarnos de haber deshinchado el chaleco para evitar hacer un “globo” involuntariamente hasta la superficie.

 

La cueva de la Virgen de cabo Cope

La cueva de la Virgen de cabo Cope

 

El tiempo que nos sobre de la botella podemos pasarlo en los alrededores del ancla del “almirantazgo”, donde siempre encontraremos cosas que mirar mientaras hacemos la parada de seguridad.

Si por el contrario, hemos optado por seguir  desde el Ana María hacia la derecha, 3 nuevos pecios se abren ante nosotros, el “Nuevo mi Teresa”, el “Domingo e Isabel” y el “San Francisco”. Son tres pecios que albergan gran cantidad de vida en sus alrededores, y donde no podemos dejar de investigar en sus alrededores  en busca de algun torpedo, algun rape o alguna mantelina enterrados en la arena cerca de alguno de los barcos. Los cascos del “Nuevo mi Teresa” y del “San Francisco”, pesqueros de madera de unos 30 metros ambos, se encuentran en muy buen estado y son dignos de admirar, pero debemos tener aún mas cuidado en esta ruta ya que nos hayamos permanentemente en cotas de unos 25 metros, por lo que el tiempo de fondo posiblemente nos obligue a una corta parada de seguridad  a nada que nos despistemos.

 

Pecio "Nuevo mi Teresa" cabo cope

Pecio “Nuevo mi Teresa” cabo Cope

 

Cualquiera de los dos pecios tiene cabo de fondeo por el que podremos ascender y realizar la parada de seguridad sin problemas, tras la cual, si la inmersión ha sido planificada correctamente e informada al barquero, la lancha nos vendrá a buscar para dar fin a la inmersión.

Aunque nos hemos centrado en describir las rutas de los pecios, lo mejor de cabo Cope es sin duda la diversidad y cantidad de fauna que encontramos durante la inmersión. Grandes dentones persiguiendo a los bancos de mojarras, sargos y obladas conforman un espectáculo increible al que se suman los congrios, las morenas, los nudibránquis de diferentes clases, así como pulpos, sepias, castañuelas, salpas y doncellas en cantidades que sorprenden. La situación de los pecios formando arrecife y la cercanía de la almadraba provoca que el lugar esté repleto de vida, lo que sin duda hace de este lugar uno de los más recomendables y entretenidos para practicar el buceo de todo el litoral del levante español.

Sin embargo, al ser una inmersión  relativamente profunda, no se recomienda para buceadores sin la certificación adecuada o con poca experiencia, al tiempo que recomendamos tener un ojo puesto en el azul y otro en el manómetro y el tiempo restante para evitar la parada de deco y así realizar una inmersión divertida y sin apuros.

 

Y como siempre, si te ha gustado, ¡Compártelo!

 

 

 

1 comentario en «Bucear en Cabo Cope: La inmersión en “los Pecios”»

  1. Pingback: Buceo en Cabo Cope:La cueva de la virgen y la holandesa | Inmersiones

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *